Como saber si mi perro tiene displasia de cadera

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Como saber si mi perro tiene displasia de cadera

Vídeo del paseo de un perro con displasia de cadera

Cuando se trata de mantener a su perro feliz y sano, es mejor detectar las dolencias lo antes posible. Hoy aprenderá a detectar los signos y síntomas de los problemas articulares en los perros. Tendrá una idea de lo que debe buscar si cree que su compañero de cuatro patas puede estar sufriendo molestias en la cadera, y luego descubrirá los siguientes pasos y tratamientos comunes para ayudar a su perro a sentirse más sano y feliz.

Es importante estar atento a estos signos comunes por dos razones: no querrá que su perro sufra en silencio más tiempo del necesario, y cuanto antes note estos síntomas, más posibilidades tendrá de controlar los posibles problemas.

Aunque cualquier raza o tamaño de perro puede sufrir molestias en la cadera, algunos son más susceptibles que otros. Sin ningún orden en particular, algunas de las razas más afectadas son los rottweilers, los pastores alemanes, los carlinos, los otterhounds, los gran daneses, los bulldogs franceses, los san bernardos, los golden retrievers, los basset hounds, los terranovas, los mastines neopolitanos, los sabuesos y los chows [2].

Perro leopardo de catahoula

La displasia de cadera en los cachorros es una enfermedad progresiva y degenerativa de las articulaciones de la cadera, y es la causa más común de cojera trasera en los perros. La displasia de cadera canina se observa con mayor frecuencia en razas grandes, como los pastores alemanes, los San Bernardos y los perros de montaña de la Gran Suiza, pero puede afectar a perros de cualquier tamaño y tanto los machos como las hembras se ven afectados con la misma frecuencia.

Se desconoce la causa de la displasia de cadera canina. Se cree que la enfermedad tiene un vínculo genético, y los perros que padecen displasia de cadera no deben criarse. Los cachorros de padres con displasia de cadera tienen dos veces más probabilidades de desarrollar la enfermedad que los nacidos de padres con caderas normales. Sin embargo, incluso los perros con padres normales pueden desarrollar displasia de cadera.

La pelvis sostiene la cabeza del fémur (hueso del muslo) en una cavidad ósea en forma de copa que forma la cadera. Los cachorros suelen nacer normales, pero a medida que van madurando, la alineación de la articulación de la cadera empeora progresivamente.

A medida que una mascota joven crece, si la alineación no es la correcta debido a anomalías óseas o a la laxitud de los ligamentos y músculos que mantienen unida la articulación, la desalineación provoca el desgaste de la articulación. Los cachorros que sufren displasia suelen tener una cavidad muy poco profunda y/o músculos y tendones sueltos. Esto permite que la articulación se afloje, lo que supone una tensión y un desgaste anormales en los huesos cuando se rozan y provoca una mayor degeneración de la articulación y dolor. Los huesos responden al estrés engrosando, lo que empeora aún más el ajuste. A medida que el perro madura, este daño predispone a cambios artríticos y articulaciones dolorosas.

Pastor alemán

Las caderas son articulaciones esféricas que normalmente encajan perfectamente para facilitar el movimiento. La displasia de cadera se produce cuando las articulaciones de la cadera no encajan correctamente y se vuelven inestables. La displasia de cadera provoca dolor, hinchazón, rigidez y, finalmente, artritis.

Los perros con displasia de cadera suelen empezar a mostrar síntomas durante su crecimiento (en torno a los 5-6 meses de edad). La enfermedad tiende a ser peor en los perros de razas medianas y grandes, en los que crecen rápidamente, en los que tienen sobrepeso y en los que hacen demasiado ejercicio cuando son jóvenes.

Algunos perros responden muy bien al tratamiento diario (control del peso, control del ejercicio y alivio del dolor), pero otros no lo hacen y requieren cirugía. Si su perro mejora con el tratamiento, es posible que tenga una vida larga y feliz.

La única forma de prevenir la displasia de cadera es dejar de criar perros con esta enfermedad. Existen programas de detección para comprobar que su perro tiene caderas sanas antes del apareamiento. Si elige una raza propensa a la displasia de cadera, pregunte al criador sobre las puntuaciones de cadera. Hable siempre con su veterinario antes de elegir un nuevo perro o de criarlo.

Chesapea… bay retriever

Displasia de cadera. Estas dos palabras aterran a los propietarios de perros de razas grandes y gigantes, pero lo cierto es que la displasia de cadera puede afectar a cualquier tamaño o raza de perro. Esta dolorosa afección puede reducir drásticamente la calidad de vida de un perro y es difícil de observar para los propietarios. La buena noticia es que la tenencia responsable de un perro y la información sobre posibles problemas de salud como la displasia de cadera pueden contribuir en gran medida a que su perro se sienta cómodo.

La displasia de cadera es una afección esquelética común, que suele darse en perros de razas grandes o gigantes, aunque también puede darse en razas más pequeñas. Para entender cómo funciona esta afección, los propietarios deben comprender primero la anatomía básica de la articulación de la cadera.

La articulación de la cadera funciona como una rótula. En los perros con displasia de cadera, la bola y la cavidad no encajan ni se desarrollan correctamente, y rozan y rechinan en lugar de deslizarse suavemente. Esto provoca un deterioro con el tiempo y una eventual pérdida de la función de la propia articulación.

Hay varios factores que conducen al desarrollo de la displasia de cadera en los perros, empezando por la genética. La displasia de cadera es hereditaria y es especialmente común en perros grandes, como el gran danés, el san bernardo, el labrador retriever y el pastor alemán. Factores como el ritmo de crecimiento excesivo, los tipos de ejercicio y el peso y la nutrición inadecuados pueden magnificar esta predisposición genética.