Lupus eritematoso sistemico en perros

Lupus dermatológico…

El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune crónica bastante rara y potencialmente mortal. El sistema inmunitario del perro lucha contra sí mismo formando anticuerpos que lo «protegen» contra sus propias células y tejidos. El resultado es la inflamación y el daño tisular en la piel, el corazón, los pulmones, los riñones, las articulaciones, el sistema nervioso o la sangre. Por lo general, se ven afectados varios órganos. El LES puede controlarse, pero no curarse. Aunque la enfermedad en sí es crónica, los signos pueden ser agudos, crónicos o ambos. Es necesario un tratamiento de por vida. Es diferente del lupus eritematoso discoide (DLE), que es una enfermedad de la piel.

Entre las razas más afectadas por el LES se encuentran los sabuesos afganos, los beagles, los pastores alemanes, los setters irlandeses, los perros pastores ingleses, los caniches, los rough collies y los perros pastores de Shetland. Los perros suelen ser de mediana edad cuando contraen el LES. Las hembras no son más propensas que los machos a padecer LES.

Los signos significativos más comunes del LES son una poliartritis no erosiva (una artritis que afecta a varias articulaciones), músculos dolorosos; cojera cambiante; llagas y ampollas en la piel; proteinuria (proteínas en la orina); disminución del recuento de plaquetas y glóbulos blancos; fiebres fluctuantes, y anemia hemolítica inmunomediada (AHIM). Algunos signos menos significativos son las úlceras bucales, la inflamación del revestimiento de la cavidad torácica o del corazón, la demencia, la inflamación de los ganglios linfáticos y las convulsiones. Por lo general, los perros con LES son llevados por primera vez al veterinario por los problemas de piel o la cojera.

Lupus eritematoso cutáneo exfoliativo en perros

Las anomalías de la circulación pueden deberse a varias causas y pueden dar lugar a un shock circulatorio, una situación de emergencia. Todos los tipos de shock circulatorio responden hasta cierto punto a la administración de fluidoterapia, pero algunos tipos requieren medicamentos adicionales. ¿Qué tipo de shock circulatorio se maneja más fácilmente sólo con fluidoterapia?

Las anomalías de la circulación pueden deberse a varias causas y pueden provocar un shock circulatorio, una situación de emergencia. Todos los tipos de shock circulatorio responden hasta cierto punto a la administración de fluidoterapia, pero algunos tipos requieren medicamentos adicionales. ¿Qué tipo de shock circulatorio se maneja más fácilmente sólo con fluidoterapia?

Merck & Co., Inc., Kenilworth, NJ, EE.UU. (conocida como MSD fuera de los EE.UU. y Canadá) es un líder mundial de la salud que trabaja para ayudar al mundo a estar bien. Desde el desarrollo de nuevas terapias que tratan y previenen enfermedades hasta la ayuda a las personas necesitadas, estamos comprometidos con la mejora de la salud y el bienestar en todo el mundo.    El Manual de Veterinaria se publicó por primera vez en 1955 como un servicio a la comunidad.    El legado de este gran recurso continúa hoy en día en las versiones en línea y en la aplicación móvil.

Lupus eritematoso cutáneo vesicular

El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad inmunomediada en la que el sistema inmunitario del perro comienza a atacar sus propios tejidos. Todos los tejidos del cuerpo contienen sustancias que pueden estimular una reacción del sistema inmunitario. Estas sustancias se denominan «antígenos».    Cuando el sistema inmunitario reacciona a los antígenos, produce unas proteínas llamadas «anticuerpos» que inducen una respuesta inmunitaria. El LES afecta a muchos sistemas y tejidos corporales.

Los signos del LES pueden aparecer de forma aguda (repentina) o crónica (lenta y sutilmente a lo largo del tiempo). Los síntomas de un perro dependerán del lugar del cuerpo donde el sistema inmunitario esté atacando los tejidos, por ejemplo la piel o las articulaciones. Los signos del LES pueden aumentar y disminuir con el tiempo: el perro puede mejorar, empeorar y volver a mejorar. Puede haber más signos a medida que el LES progresa.

La mayoría de las veces, los perros con LES son tratados de forma ambulatoria, pero si el sistema inmunitario de la perra está atacando sus glóbulos rojos, puede ser necesaria una breve hospitalización. El tratamiento dependerá de los sistemas corporales afectados. Si las articulaciones están inflamadas, es fundamental el reposo y la restricción de la actividad. Si la piel está sensibilizada a la radiación UV, la protección contra el sol ayudará a prevenir la progresión de las lesiones cutáneas. Si los riñones están afectados y comprometidos, se recomienda una dieta modificada de proteínas de alta calidad con suplementos de ácidos grasos omega-3 (n-3).

Lupus en niños

El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune crónica bastante rara y potencialmente mortal. El sistema inmunitario del perro lucha contra sí mismo formando anticuerpos que lo «protegen» contra sus propias células y tejidos. El resultado es la inflamación y el daño tisular en la piel, el corazón, los pulmones, los riñones, las articulaciones, el sistema nervioso o la sangre. Por lo general, se ven afectados varios órganos. El LES puede controlarse, pero no curarse. Aunque la enfermedad en sí es crónica, los signos pueden ser agudos, crónicos o ambos. Es necesario un tratamiento de por vida. Es diferente del lupus eritematoso discoide (DLE), que es una enfermedad de la piel.

Entre las razas más afectadas por el LES se encuentran los sabuesos afganos, los beagles, los pastores alemanes, los setters irlandeses, los perros pastores ingleses, los caniches, los rough collies y los perros pastores de Shetland. Los perros suelen ser de mediana edad cuando contraen el LES. Las hembras no son más propensas que los machos a padecer LES.

Los signos significativos más comunes del LES son una poliartritis no erosiva (una artritis que afecta a varias articulaciones), músculos dolorosos; cojera cambiante; llagas y ampollas en la piel; proteinuria (proteínas en la orina); disminución del recuento de plaquetas y glóbulos blancos; fiebres fluctuantes, y anemia hemolítica inmunomediada (AHIM). Algunos signos menos significativos son las úlceras bucales, la inflamación del revestimiento de la cavidad torácica o del corazón, la demencia, la inflamación de los ganglios linfáticos y las convulsiones. Por lo general, los perros con LES son llevados por primera vez al veterinario por los problemas de piel o la cojera.